lo que estoy viendo
y más difícil - supongo-
sentir lo que ella
está sintiendo.
Mujer adusta, madre,
abuela,
cuerpo obeso y
tez aniñada,
en noche de luna llena y recostada
a la sombra del único farol
que la acompaña.
La mirada perdida
en ese puntito indefinido
donde se juntan
la nostalgia y el pasado.Esta mujer,
que ahora contemplo
fue en su día,
la reina de los mares,
cocinó para piratas,
dio de beber a bucaneros y
hoy, apenas,
le quedan dos minutos
de resuello.
Nicolás.











