Bienvenida

Bienvenidos a este mi primer blog, notas para nada, en el que únicamente tengo la intención de compartir una carpeta que encontré en el contenedor de papel para reciclar, y decia así -- notas para nada-- escrito con letra firme y subrayado notas para nada, contiene cartas, poemas, cuentos y relatos cortos fechados algunos hace más de treinta y cuatro años. Hay servilletas de bar con poemas, folios medio rotos, posavasos con anotaciones, hojas de cuaderno con relatos cortos, todo un descubrimiento. No sé si esto es legal ya que no soy la propietaria de estos escritos pero después de leerlos creo que todas las emociones y sentimientos volcados en estos papeles, no merecen ser destruidos.

martes, 29 de julio de 2014

La reina de los mares.

Es difícil contar
lo que estoy viendo
y más difícil - supongo-
sentir lo que ella
está sintiendo.
Mujer adusta, madre,
abuela,
cuerpo obeso y
tez aniñada,
en noche de luna llena y recostada
a la sombra del único farol
que la acompaña.
La mirada perdida
en ese puntito indefinido
donde se juntan
la nostalgia y el pasado.
Esta mujer,
que ahora contemplo
fue en su día,
la reina de los mares,
cocinó para piratas,
dio de beber a bucaneros y
hoy, apenas,
le quedan dos minutos
de resuello.
                                    Nicolás.

lunes, 28 de julio de 2014

el tiempo.

Nauseabundo,
esperando cabizbajo
que ella llegara
y me salvara.
Y llegó.
Han pasado
veinte años
y cada noche
reposo en su regazo,
como un niño
pequeño e indefenso.
Han pasado
treinta años
y sollozo entre sus brazos.
Han pasado
cuarenta
y
cincuenta,
han pasado...

Nicolás.

martes, 1 de julio de 2014

Volvió una noche.

 Han pasado más de dos años desde que nació "notas para nada", dos años en los que he leído más poesía que en toda mi vida y puedo decir que estoy donde empecé.
Cada vez que abro el correo y descubro un poema de Nicolás, rápidamente, como una autómata cliqueo su nombre con la misma exaltación que al principio, con prisa por despedazar su poema, por ver sus pensamientos y...unas veces más, otras menos siempre me emocionan sus palabras.

Transcribo:


Volvió una noche y yo no estaba,
mi alma vagaba entre
Cabo Verde y Buenos Aires,
entre Cesária y Gardel.
Me embarqué en Cadiz, con
olor a habaneras y
sabor a café.
Huyendo de ella
bogué en galeras
y me hice invisible,
huyendo de ella
me anestesié
entre tangos y arrumacos,
huyendo de ella
han pasado veinte años,
y no encuentro puerto
al que arribar.
Y hoy, con mis huesos
carcomidos por el viento,
el sol
y la humedad,
llorando sin lágrimas,
sin sentir dolor,
encuentro su mensaje
en el buzón.
                        Nicolás.

sábado, 28 de junio de 2014

Buenas intenciones

Nicolás me sigue sorprendiendo, últimamente no se prodiga demasiado pero una vez más me ha atrapado con sus versos, el desarraigo, la vida-muerte, lo bueno-malo, sabe escoger bien los ingredientes, mezclarlos y darles el tiempo justo para mandar un poema que no me deja indiferente.
Me gusta ese aire de "hombre triste". 




Uno puede tener buenas intenciones
pero el tedio te las quita,
la constante rueca bueno-malo,
vida-muerte,
me pilla como siempre a contrapié
y este alma fatigada
no me deja otra elección
que dejarme caer por
el dulce tobogán
del abandono.
Aquí estoy, con mis fieles compañeros,
el whisky,
Janis Joplin,
Cortázar,
un cigarro,
un duelo a espada que soñé,
escribiendo como Whitman,
sin métrica, otra vez,
añorando, añorándote.
Vivir sin miedo es imposible
pero vivir con tedio es no vivir.
Y aquí sigo, nostálgico,
taciturno,
aburrido,
contumaz
y sin ti.

Nicolás

miércoles, 11 de junio de 2014

La replica

Estoy acostumbrada a los largos silencios poéticos de Nicolás y me  ha sorprendido la rapidez de respuesta que ha tenido para contestar al acróstico que le envió su viejo amigo, ha reaccionado como si de un reflejo involuntario se tratara, como si una sinfonía de recuerdos le hubieran inundado, esa velocidad de reacción me hace sospechar que es alguien importante para él.

 Trancribo:

Un amigo que ha querido a 
cien mujeres, y ha hecho
feliz a siete mil
me ha mandado un regalo
envuelto en el celofán de
la nostalgia y
la añoranza.
Ese amigo, perpetuo, eterno,
cabal donde los haya
me ha hecho llorar de
madrugada.
Ese amigo, cuyas señas desconozco,
y que para mi
"su sombra es alargada"
me tiene en sus plegarias.
Ese amigo,
enfant terrible,
conspicuo y altanero
es para mi faro y vigía,
sombra y cobijo
es mi amigo del alma,
camarada, compañero.

                                             Nicolás.

No cambies.

Mentiría si dijera que éste mi humilde blog me ocupa tiempo, notas para nada, nació cuando encontré esa misteriosa carpeta en el contenedor donde cada semana llevo los periódicos a reciclar. Ya hace algo más de dos años que comenzó esta aventura y ha pasado por múltiples fases como se puede comprobar desde las entradas mas antiguas fechadas en mayo de 2012.
Ahora, después de un trayecto lleno de búsquedas en las que incluyo análisis grafológicos, historia, preguntas, sondeo, y demás pesquisas, me siento satisfecha de haber conseguido que mi-nuestro poeta vuelva a escribir.
Hoy esta satisfacción se ha multiplicado porque he recibido un poema escrito para Nicolás.
 El autor es un viejo amigo que sin duda lo conoce bien. 
Este acróstico es la respuesta al que Nicolás escribió hace treinta y ocho años y que publiqué el 19 de julio del 2012.
Trancribo:

 Alegre, agresivo, virulento,
 Guardián insobornable de sí mismo,
 Último reducto de honradez,
-Sabes que veinte años no es nada -
 Tienes la gallardía de un 
 Indio y la belleza de un
 Narciso.
                                                    Nicolás

Y..el que he recibido hoy.

Transcribo.

No cambies, te pide este amigo.
Insaciable de ver el mas allá, 

Constante o inconstante, que más da.
Organizas tu locura con desdeño,

Leal a tus ideas y a tu mundo,  
Anacrónico por tu intemporalidad,  
Sociópata ante la mediocridad.

                                                              Agustín.

martes, 29 de abril de 2014

Una opera singular.

Los músicos juegan con las notas, igual que los poetas juegan con las palabras, la música y la poesía siempre han ido de la mano de ahí que la palabra "canción" fuera adaptada a las composiciones en verso que cantaban los poetas. En la antigua Grecia
no se concebía la música sin palabras ni las palabras sin música y ¡como no! nuestro querido Nicolás nos habla de música en su ultimo poema, (recibido hace solo un par de horas).

Transcribo:


Oír a Pink Floyd a medianoche
cuando el mundo agoniza
una vez más
y sentir que has sentido
esta dulce sensación,
no es -ni más ni menos-
que el preludio
de esta opera
singular
que
es
nuestra
vida.
El atrezzo, los coros, el tenor, la soprano,
la vida en un suspiro,
tu, yo... 

                                        Nicolás

lunes, 28 de abril de 2014

Dedicado a Roberto Bolaño

No es habitual en Nicolás que sus versos vengan con dedicatoria pero hoy debe ser una excepción.

Transcribo:

DEDICADO A ROBERTO BOLAÑO.

Un joven que apenas ha cumplido los cuarenta,
camina cabizbajo con esas
gotas de agua en su mejilla
que deja el rocío mañanero,
e intenta a trompicones
mantenerse vertical,
cuando -de pronto-
en un suspiro
se cruza en su camino
ese perro macho alpha
que le enseña los dientes
marcando territorio
y Roberto, así se llama
nuestro hombre,
sonríe y le dice:
¿ me estabas esperando? 

                                            Nicolás

miércoles, 19 de marzo de 2014

Soy, si es que soy.

 Muchos poetas nos hablan de amor y Nicolás destila amor por los cuatro costados.
¿Amor?, difícil, muy difícil de definir.
Cuando el amor te toca te invade el alma, vives segundos en los que la piel se eriza y el corazón se precipita, el amor te palpa, te acaricia te manosea.
Muy diferente son las sensaciones cuando esa pasión no quiere tan siquiera rozarte de soslayo entonces, es cuando soportas, padeces y sobrellevas la angustia de no sentir "las cosas del querer".
Si el amor toca a tu puerta, no dudes, abre y deja que pase.


 Os transcribo un poema más de Nicolás.


Soy apenas, la sombra marchita
de este alma en pena
que vaga errando en busca de ti
Soy, si es que soy, ese amante perfecto
que busca
en un triste bolero
en un día de lluvia,
detrás del alfeizar de esa ventana
que siempre me cierras.
Soy, si es que soy,
la sombra que sigue a tu sombra
y nunca la encuentra. 
                                                     Nicolás

lunes, 3 de marzo de 2014

Sin titulo

En esta época que nos ha tocado vivir en la que utilizamos palabrejas terminadas en "ing" como "zapping", "bullying", "surfing", "trekking" o "ranking" seguimos leyendo poesía y la leemos como se leía hace cien años con esa complicidad que se crea en la intimidad (poeta-lector).Hay quien cree que la poesía ha pasado de moda que los poetas están muriendo, yo aseguro que aun hay poetas que gozan de una excelente salud. Y por suerte uno de ellos me sigue enviando poemas.

Transcribo uno de los últimos de Nicolás:


He olido a albahaca entre tus sábanas
y he sentido tu tibia piel
en las yemas de mis dedos,
he soñado dormido con tus sueños
y he dormido despierto con tu olor.
He roto mi alma en mil pedazos,
he gritado, he chillado,
me he vuelto un crío en dos minutos,
me ha despertado el regusto
agridulce de tu boca,
he llorado, he reído,
he sentido la magia de las notas de un piano,
me he vuelto tierno,
dulce, cariñoso,
después de meses enterrado,
en el fango insufrible de esta vida.
                                                                Nicolás.

El silencio

Hace mucho que no venia por aquí pero no penséis que me he olvidado de "notas para nada", hace tiempo os dije que Nicolás escribe poesía porque no puede no hacerlo, nos tiene acostumbrados a sus frecuentes intervalos de silencio y este ultimo no a sido musicalmente hablando ni  de segunda ni de tercera sino que ha superado la octava.
Nicolás escribe poesía porque tiene algo que decir aunque a veces piense que posiblemente  a nadie le interese su escritura y que a nadie le inquieta si se encuentra solo, nostálgico, triste o por el contrario se halla en un estado de enamoramiento, de jubilo o de entusiasmo, solo quiero que sepa que al menos hay una persona que si quiere leer sus poemas (aunque a veces no sea capaz de decodificar sus mensajes).
Espero que no tenga intervalos de sequía que duren 30 años.

Transcribo:

El silencio me ha vuelto miedoso,
la espera se hace insoportable
el final está cerca 
-lo presiento-
y no quiero despedirme todavía.
He perdido la ilusión,
me he hecho viejo en un día.
Sólo tengo ganas de gritar,
y no se a qué,
ni a quién, ni para qué.
Solo tengo recuerdos, nostalgia y sinrazón.

                                         Nicolás

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Plenilunio I




¿Qué se oculta en "la cara oculta" de Nicolás? Hoy nos vuelve a hablar de plenilunio, pero esta vez no habla de mar ni de viento, ni del destierro en el lugar elegido, hoy nos habla de nieblas y de frío. Intuyo que la luna que hoy observa la ve desde un lugar diferente, habla de oscuridad, de brasas con las que calentarse, de esperanzas, de correos que no llegan. Nicolás escribe poesía porque no puede no hacerlo y yo sigo leyendo sus versos uno tras otro tratando de descifrar algo más de su alma.


De nuevo plenilunio y en invierno
otra vez las nieblas y el hastío,
vivir a oscuras y en silencio
dormitar como marmota
y mover la badila del brasero.
Vaguear a la espera de noticias
esperar con ansias el correo
escuchar el viento entre las sabanas
oír en los cristales ese dulce tintineo.
¡Soñar despierto, llorar dormido!
¡Qué bueno convivir con la desidia!
¡Qué placer haber nacido!
                                                                                                             Nicolás.

jueves, 5 de diciembre de 2013

El laberinto.

 Nicolás dedica su poema de hoy a la rutina, nos habla de hábitos que lleva a cabo de forma automática y... ¡que disfruta! Creando un ambiente placentero y tranquilo. Pero no seria Nicolás si no diera un vuelta de tuerca más. Es capaz de transmitir tranquilidad y optimismo al mismo tiempo que impaciencia y angustia, es capaz de ver belleza y horror en una misma situación pero sobre todo es capaz de transmitir esos sentimientos cotidianos que a algunos -y me incluyo- no sabemos relatar. 

 

Mi vida transcurre placentera
entre largas partidas de ajedrez
y noches de lectura inacabables,
con las dosis de alcohol que
el cuerpo me tolera
y buscando-como siempre-
la puerta de salida
de este eterno laberinto
que es la vida.
En este bucle sin fin
en el que vivo,
donde apenas distingo
lo bueno de lo malo
lo turbio de lo claro
tus ojos de tus labios
y confundo pretérito y pasado
futuro y porvenir,
estoy perdido.
Y pese a ello, sigo dándole vueltas
a la rueca de la vida,
-no se, si por costumbre o por rutina-
buscándote,
buscándome.

                                                Nicolás.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cada día.

Después de dos semanas sin tener noticias de -mi, nuestro poeta- Nicolás, y estando yo sumergida en otros acontecimientos que la vida te asigna sin ni siquiera haberlos sugerido, después de que alguno de vosotros, tres, cuatro no más, hayáis denunciado la escasez de publicaciones, reaparece como si de un mago se tratara, dando señales de vida y regalándonos unos de sus versos para que no olvidemos que sigue estando ahí, ya he comentado en alguna ocasión que es como si leyera el pensamiento.
El poema de hoy me recuerda -y no se el motivo- a unos versos publicados en enero de este mismo año de un poema que titulaba "He perdido el manual", leedlos y ya me contareis.


Caminar por este desierto estéril que es la vida
susurrando a media voz un poema de Neruda
y cantar a media voz
un tema de Sabina
es algo que hago cada día.
Y llorar junto a ti
abrazados al alba,
ajenos al desdén,
esclavos de la desidia,
cautivos,
perdedores de esta guerra
que nosotros no empezamos,
cabizbajos,
somnolientos,
saboreando el sabor agridulce
que tienen tus labios,
prisioneros de esta historia
que dura mil años,
es algo que hago algún día.
Y llorar, en silencio,
apartando la pavesa
del cigarro que alegra mis vigilias,
no lo hago nunca,
no me atrevería.
                                                                                    Nicolás

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La quimera del amor.

¿Por qué amar será tan difícil?
Nicolás es mi quimera.


La quimera del amor
es ese triste borboteo
que fluye en tus entrañas
cuando el tren no llega a su destino.
La quimera del amor 
es ese nudo en la garganta
que no me deja respirar al despertarme.
La quimera del amor
es esa noche 
que sueñas con que vuelva
y no aparece.
La quimera del amor es
pensar que alguien te quiera.
                                                                                                       Nicolás.



domingo, 17 de noviembre de 2013

Soy tan frágil como tú.

 Nicolás sufre una metamorfosis continua, es un inventor de mundos. Hoy no habla de desengaños ni despedidas, no hace referencia a los amigos ni a los hijos, no recita soledades ni nostalgias, hoy solo establece un dialogo con quien quiera leer su poesía, hoy quiere dirigir sus versos a los lectores que como él son vulnerables.
Transcribo:

Justo ahora, en este instante
que has empezado a leer este poema,
has tenido un segundo de sosiego,
ahora,
que has leído lo anterior
te has alterado.
¿Te das cuenta,
lo frágiles que somos?
Si a pesar de todo
sigues leyendo,
es que me quieres,
y yo a ti,
que eres la fuente
en la que bebo cada día,
el pesebre
donde como cada noche,
el alambique que destila
ese agrio aguardiente
que me ayuda
a rellenar estas hojas
en blanco
que tu lees.
Soy un poquito de ti,
y tu de mí,
alimento tus sueños,
tú los míos.
Soy ese joven-viejo peregrino
que camina a tientas en la vida
y recorre contigo
este largo laberinto
sin final
que es la nostalgia.
Soy tan frágil como tú.
                                                          Nicolás.

Harto ya de estar harto.

El poema que hoy me envía Nicolás me viene al pelo para hacer una reflexión sobre algo que hace días invade mis pensamientos.
¿Quién no ha soportado cosas que no deberíamos haber admitido?, hay momentos en que toleramos lo intolerable de manera puntual pero a veces y no son las menos, se convierten en algo habitual, en nuestro pan de cada día. ¿Disimulamos por miedo? ¿Somos libres de comunicarnos como realmente queremos?
Digamos las cosas que queremos decir olvidándonos de los demás y no acoplándonos a las normas y métodos que sin darnos cuenta nos imponen personas que no valoramos.

Transcribo: 



No sé cómo hacer para quitarme de encima
esas viejas adherencias
que me amargan mi existencia
y sólo restan.
No estoy obligado
a convivir con los estúpidos
y se me pegan,
me chupan la sangre
y me apuñalan,
no tengo nada en común con ellos,
y me halagan.
¿Qué decir de estos parásitos?.
                                                       Nicolás.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Ese día.

Al recibir este nuevo poema de Nicolás, he vuelto a releer los viejos versos encontrados en la carpeta de "Notas para nada" y he buscado el poema que tuviera la fecha más antigua para volver -otra vez- a calcular la edad de nuestro trovador, si las estrofas más antiguas están fechadas en  1974 y suponiendo que tuviera alrededor de entre 18 y 20 años cuando las escribió, Nicolás tiene en la actualidad entre 58 y 60 años. Esto parece lógico, aunque reconozco que todo son hipótesis. Pero por otra parte en versos datados en la actualidad los temas que utiliza en sus versos son variantes, a veces escribe como un quinceañero y otras como un poeta ya maduro que es lo que en realidad por motivos de edad debiera ser.
Pienso que Nicolás es un poeta de su propia vida pero sin embargo no la cuenta como una biografía, es como si viviera la vida a través de su poesía.
En un poema fechado allá por 1977, Nicolás se designa por primera vez “poeta” y, después de haber leído el poema que a continuación os transcribo recibido ayer, espero que al igual que yo estéis de acuerdo con él.
Copio:



Ese día,-que un día llegará-
y que tú y yo no queremos
ni mentar,
abanícame despacio,
ponme música de Mahler
y cuéntame el cuento
de nunca acabar.

                             
Nicolás.                                                                

martes, 22 de octubre de 2013

Fisuras.

Ya reconocí hace tiempo que soy una inexperta, una aprendiz en esto de leer poesía, que gracias a Nicolás estoy descubriendo un mundo para mí hasta ahora escondido.
Un poema es como una explosión, la imagen de un instante, es como una fotografía o como un lienzo que cuando lo miras te contagia y te transporta. 
Hoy nuestro poeta lo consigue, es capaz de trasladarnos a un ambiente cotidiano de una historia de amor y desamor.
Transcribo:



Esa mujer que vive en una isla
repleta de sol y de familia,
ese hombre que cruza cada noche
el portal de su casa cabizbajo,
ese tálamo que ahora
sólo es lecho,
esa mujer que lee poesía a escondidas,
ese hombre que no distingue
el día de la noche,
ese álbum de fotos,
esa sonrisa.
                                            Nicolás. 

Me gustaría algún dia...

Hoy Nicolás hace un guiño a  La Fontaine y a Esopo, con las fábulas del roble y el junco, la de las uvas y la zorra.
Fábulas y relatos inocentes que en la mano de Nicolás se pueden transformar en realistas y crueles.
El poema de hoy nos muestra un Nicolás en estado puro, descarnado.
Transcribo:

Me gustaría algún día, hoy , por ejemplo
contaros historias de personas
que andan erguidas,
de sujetos que alcanzan el zénit,
de ser junco y no roble,
de ser uva y no zorra,
de ser rico y no pobre,
me gustaría gustarme
y no aborreceros,
me gustaría gustaros
y no aborrecerme,
pero el mundo es así...
Sólo soy, si es que soy,
el que pongo en papel vuestras quejas,
el que calienta vuestras tibias conciencias,
el arcano de vuestra indolencia.
                                                                   Nicolás